365 Días: Diario de las Emociones

Cada día amanece de forma diferente y tú puedes hacer que sea diferente.

Este ejercicio no solo quedó en el mero trabajo de escribir la frase del día, fue también ese momento de observación sobre lo que de ello sobreviene en esa observación, lo sentido, lo vivido, y por supuesto darme cuenta de hasta dónde podía llegar mi estado del “darme cuenta”.

Al final la disciplina para llevarlo a cabo se convirtió en costumbre, fue todo un año en el que cada día había un instante de encuentro con la atención plena en el momento, en ese aquí y ahora.

Cuando me han preguntado porque me dio por ahí, mi respuesta siempre fue la misma, “solo quería buscar una frase que me motivará cada día”.

Hoy escribiendo este libro, me doy cuenta del gran ejercicio que lleve a cabo y lo que fue vivirlo en ese momento, pero sin duda de lo que más me alegro es de haberlo convertido en libro para poder compartir una experiencia que de una manera u otra a todos nos ha pasado, aunque solo hayan sido en días sueltos.